
El video marketing está consolidándose como uno de los pilares más fuertes en las estrategias digitales de 2024. Con audiencias que buscan contenido visualmente atractivo y fácilmente consumible, los videos no solo capturan la atención, sino que también permiten a las marcas conectar emocionalmente con sus consumidores. Formatos como los anuncios breves, diseñados para redes sociales, generan un impacto inmediato, mientras que las transmisiones en vivo fomentan una interacción auténtica y en tiempo real. Plataformas como TikTok e Instagram han sido claves en este auge, impulsando la producción de contenido en video corto y favoreciendo la viralidad.
La capacidad del video marketing para narrar historias visuales permite a las marcas transmitir sus valores, generar confianza y crear un vínculo duradero con sus audiencias. Según estudios recientes, los consumidores son un 85% más propensos a comprar un producto después de ver un video explicativo o promocional. Además, las transmisiones en vivo están ganando popularidad como herramientas para presentar nuevos productos, realizar demostraciones interactivas o responder preguntas directamente, humanizando la marca y aumentando el engagement. Este enfoque refuerza la percepción de autenticidad, un atributo cada vez más valorado por los usuarios digitales.
En un mundo saturado de información, las estrategias de video marketing no solo destacan por su impacto visual, sino también por su capacidad para generar emociones y conversaciones. Empresas que priorizan este formato están logrando diferenciarse y fortalecer su posicionamiento. En 2024, la clave será innovar constantemente, integrando tendencias como la realidad aumentada y videos interactivos para mantener la atención del usuario en un entorno digital cada vez más competitivo.
Douglas David Cohen
Publicista/Social Media Manager